Surelys López Amaya: escribiendo la vida y el mundo juntos

Uno se guarda a veces la amistad para la distancia y las ocasiones en que puede -y debe- fraguar esa suerte de antídoto contra la soledad y la indiferencia que por momentos nos acecha. Este pudiera ser el caso de mi amistad con la poetisa y narradora Zurelys López Amaya, (La Habana, 1967), quien ya…

RÍO EN EL TIEMPO

Adán y Eva juegan a reconocerse en el vergel de su eterno verdor. Ella, tímida en simularse, se le asoma de soslayo detrás en un árbol. La luz sutil mengua su gesto alevoso resalta su ardor. Él, más viril que osado, se muestra sin recato en su recio ademán y juegan juegan juegan hasta que…

ME DESORDENÉ, AMOR, ME DESORDENÉ

Racso Morejón, un capitalino bien plantao, me ha mostrado  con estas fotos una faceta que desconocía de mi Holguín natal: sus árboles son genéticamente eróticos, no tengo que dar fe de ello, recorran las imágenes y lo verán. Pero, cometí el error al embullar a mi amigo (excelente carpintero, buen poeta, webmaster y supongo que…

Humedad urbana

  Ciudad de locos  corazones                                                                                                     …

ESTAMPA

Detuve mis pasos. Saqué la cámara, esquivé la llovizna pertinaz y obturé para guardar el preciado recuerdo. Le vi transitar lento, encorvada, sobre su estatura gibosa soportar, más que una época y su memoria, una mochila abultada por las vivencias. Como si todo el tiempo descendiese sobre ella. Para algunos, desapercibida, para otros una señora…

Un guiño de canciones y amor para Silvio y Pablo*

Eran las 8 de la noche, la Plaza de San Francisco de Asís -en la Habana Vieja- no fue muy diferente a como puede caminarse sus adoquines sobre esa hora. Al acercarme por la calle Mercaderes esperaba encontrarla colmada, desde lejos frente al escenario improvisado solo unas pocas personas, otras dispersas en pequeños grupos, suficientes…

Del día en que me gané un beso a costillas del Caimán Barbudo

Noté que la abuela saludaba a los trovadores con mucho afecto. Vaya que es fan de la trova la señora. Me dije. Filmaba con su cel y se levantaba a hacerles fotografías, lo cual  me hacía pensar en ella como una mujer agradecida de sus canciones. De vez en cuando se viraba para su compañera…

Carilda, nuestra novia de siempre

Para Diana Lío, por la evocación, para Danay, mi otro yo de hoy, para Maykel Paneque qué más pedir, para Carilda, claro. Sucedió una de las tardes en que nos juntábamos  cuatro o cinco escritores del Cotorro, miembros del taller literario Rubén Martínez Villena, en la casa de Maykel Paneque, sitio  al que -salvo nosotros…

Carlos, el hijo de Carmen, mis hijos y el Día de los Padres.

Ellos llegaron a hurtadillas, con el libro a las espaldas y un ánimo infinito en la felicidad de traerme un obsequio que -estaban seguros- iba a justipreciar con certeza, honda exactitud y valor agregado al gesto de haberlo obtenido con singularísimo sacrificio.  Todo, sin mencionar que habrían evitado así un crimen de lesa literaturidad. Mientras…

Congelar y descongelar el movimiento*

Ella fue muy generosa, debo confesarlo. Primero le dio un like a una de mis fotografías en “movimiento”, luego me escribió por interno cuestionándome la valía de esas mismas imágenes, increpando mi incapacidad para hacer fotos que “congelaran el movimiento”. Ciertamente me quedé sin palabras, me confundí un poco. Casi iracundo apagué el caldero donde…